… que pueden o no coincidir con los que nos trasmite la familia, pero que para encontrarlos, es necesario tomar distancia y experimentar.

Es importante que el acompañamiento en esta etapa contribuya a generar seguridad y confianza, para que el proceso de independización se produzca de forma paulatina y armónica, y que el adolescente pueda ver esta relación como un lugar al que volver en momentos de necesidad.

En este sentido, hay habilidades que podemos utilizar para generar y mantener un vínculo afectivo que resulte eficaz en este acompañamiento.

  • Habilidades de comunicación: 
    • Escuchar. Todos necesitamos sentirnos escuchados, aún mas un adolescente que está descubriendo nuevas oportunidades en el mundo y nuevas inquietudes personales.
    • Saber decir “no” y realizar críticas al comportamiento, no a la persona.
    • Expresar halagos, valorar esfuerzos y logros.
    • Mostrar interés, realizar preguntas para comprender, sin que se convierta en un interrogatorio.
  • Demostraciones de afecto aceptadas por ambas partes, de forma que no suponga una invasión.
  • Respeto hacia la persona, reconocimiento de su potencialidad.
  • Dar responsabilidades adecuadas a su edad y madurez, pedir su cumplimiento y valorar la realización.
  • Establecer límites claros y ser coherentes con la causa por la que se instauraron.

La cercanía y la calidez en la relación no está reñida con la firmeza y los límites, todos estos aspectos ayudan a generar un clima de confianza y seguridad, en el que el adolescente se puede apoyar para continuar con su desarrollo evolutivo.

Guadalupe Moruno

Psicóloga y Terapeuta Gestalt