En esta etapa, un bebe es completamente dependiente de los cuidados que recibe de su entorno para sobrevivir, no solo nutriéndose físicamente sino también a nivel afectivo, posibilitando el desarrollo del repertorio conductual, etc.

Hablar de comunicación, hace referencia a observar las características de la relación entre el organismo y su entorno, así como tener en cuenta todos los elementos que intervienen en la construcción de esa relación. La relación que se establece entre un bebe y su madre, estará marcada por las habilidades de esta última para identificar las necesidades de su hijo, la interpretación que haga de sus señales y a su capacidad para dar respuesta a éstas. Todos estos elementos hacen referencia a la comunicación que existe entre madre e hijo y en función de ello y la incorporación del resto de miembros del grupo familiar de pertenencia, el bebé irá construyendo un estilo de relación con su entorno,  un estilo de vinculación que irá marcando su forma de acercarse a posteriores relaciones, hasta su vida adulta.

Es por ello, que atender a la comunicación dentro de un sistema familiar es de vital importancia para favorecer la construcción de relaciones sanas, para el desarrollo personal del ser humano. 

Entre los aspectos claves a tener en cuenta a la hora de explorar la comunicación en un sistema familiar, encontramos los siguientes:

  • Una premisa básica en la comunicación es “Es imposible no comunicar”. Esto nos ayuda a entender que cuando un hijo no se comunica, algo está comunicando.
  • Existe una comunicación verbal y otra no verbal. Esta última aporta una gran información acerca de las relaciones entre los miembros de la familia (alianzas, coaliciones, simetrías y complementariedad, etc.), así como de la estructura familiar, etc. 
  • A su vez, el lenguaje verbal es solo es solo una forma de comunicarnos.  A este se le une el lenguaje tonal (matices, modulaciones, arrastres, etc.) el lenguaje gestual (movimientos de brazos y manos, miradas, etc.), lenguaje postural (sensación global que emite el cuerpo), lenguaje situacional (posición al interactuar) y lenguaje Kinestésico (movimiento habitual al comunicarse).
  • Existen varios mensajes implícitos y simultáneos en la comunicación verbal, junto al contenido objetivo: aspectos de la relación entre el emisor y receptor, de la intencionalidad del mensaje o la demanda, aspectos de la persona que emite el mensajeo autoexpositivo, un  mensaje emocional y representativo).
  • Las personas se comunican desde su marco de referencia y cada familia construye su propio marco de referencia que favorece el sentido de identidad del grupo (tanto por simetría como por complementariedad).

El objetivo de este taller es acercarnos y vivenciar estos elementos de la comunicación, así como adquirir herramientas que nos permitan acompañar a una familia, a encontrar  los ajustes necesarios, para establecer unas relaciones sanas entre sus miembros.

Fabiola Alvárez García

Psicóloga y Psicoterapeuta Gestalt

Miembro del equipo Instituto Gestalt de Canarias en Tenerife