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A todos nos ha pasado momentos en los que no nos podemos resistir a una “tentación”.

No hay nada de perjudicial en esto, mientras no nos limite en nuestra vida diaria y pongamos en riesgo nuestra salud y nuestras relaciones. Puede llegar a convertirse en un verdadero trastorno. De hecho existe una categoría para él dentro del DSM5. Entraría dentro de los trastornos disruptivos, del control de los impulsos. Como dato esencial las personas cuando llegan a este nivel no necesariamente siente arrepentimiento o culpa.
 
 
 
 
 
El control de impulso sigue un esquema muy básico: TENSION-ACTO-LIBERACION

El impulso que está relacionado con la parte de LA TENSION : tiene un carácter displacentero, es decir que nos resulta desagradable, es irreflexivo y suele parecernos incontrolable.

EL ACTO: la persona lo vive como placentero y es cuando surge la sensación de LIBERACION.

Ejemplos de este tipo de trastornos: 
  • Atracones
  • Trastornos explosivos intermitentes
  • Juego patológico
  • Cleptomanía
  • Piromanía
  • Tricolomanía (irresistible necesidad de tirarse del pelo)

Existen factores biológicos que afectan a este tipo de conducta: bajas concentraciones de serotonina , el sistema que rige la noradrenalina y la dopamina también se ven involucrados, entre otros. El área cerebral más implicada es el sistema límbico que nos relaciona con una conducta mas impulsiva e incluso violenta . 

Pero sin duda los factores Psicológicos y Sociales toman un papel fundamental en este tipo de conductas que se sienten como incontrolables.

Desde la perspectiva psicológica. La conducta impulsiva se ve como un intento por controlar emociones, que consideramos desagradables como la ansiedad, la culpa y la depresión a través de una acción. Pero así vamos entrando en un bucle del que cada vez parece más complicado salir. 

En estudios psicosociales se concluido que acontecimientos y factores parentelas (como por ejemplo., la violencia domestica, abuso de alcohol u otras sustancias, la promiscuidad , las tendencias antisociales) se encuentran en la mayor parte de las personas que parecen estos trastornos. 

¿Y QUE HAGO O DEJO DE HACER SI ESTO ME ESTÁ PASANDO? 

Como especialistas, tenemos que valorar cada caso en particular. En algunos se puede necesitar la ayuda farmacológica. Esta es necesaria algunas veces, pero nunca es suficiente por sí sola. Se ha demostrado que combinada con psicoterapia los resultados en la mayoría de los casos son exitosos.

La terapia Cognitivo- Conductual combinada con el autoconocimiento y manejo de las emociones, la técnica de la desensibilización sistemática…se han demostrado como útiles para manejar el trastorno del control de los impulsos.

En las sesiones de psicoterapia, uno de nuestros objetivos principales es el irnos conociendo y entendiendo . A medida que esto sucede , vamos a ver la función que cumplen esos impulsos en nuestra vida. Nada aparece porque sí. Todo tiene una función y en este caso, el darnos cuenta que el malestar que genera el síntoma ( en este caso, el no controlar mi conducta) , es una llamada de atención de mi organismo para atender necesidades más profundas que no están siendo atendidas. Gracias a esto podemos conseguir sacar una mejor versión de nosotros mismos.

 
 

 

 

Justa María Mateo Melian

Psicóloga y Psicoterapeuta