Han sido cinco meses llenos de experiencias que nos han llevado a vivir nuevas situaciones como conciliar trabajo y cuidado de nuestros/as hijos/as sin apoyo externo, desempeñar nuestras funciones profesionales por medios telemáticos o quedarnos sin él, ser madre/padre y maestra/o a la vez. Ha habido momentos de desconcierto y miedo por no saber que va a venir. Estas circunstancias nos han llevado a convivir con nuestros/as hijos/as más tiempo del habitual, no ha sido sencillo, y hemos compartido, así mismo, momentos entrañables y felices.

En estos días nos asaltan dudas que oscilan entre darnos cuenta de los beneficios que proporciona el que nuestros/as hijos/as se incorporen al centro educativo. El contacto personal con compañeros/as y profesorado aporta riqueza, oportunidades de aprendizaje y apoyo en el mismo, les ayuda a crecer como personas...Y, por otro lado, el miedo natural a posibles contagios, como se desarrollará el proceso, las exigencias de organización,…

La Consejería de Educación de Canarias nos ha adelantado los protocolos a seguir para que se de la enseñanza presencial con la mayor seguridad. Se ha creado la figura de coordinador/a de covid-19  en cada centro escolar que se coordinará con el/la responsable covid-19 de cada Centro de Salud con el objetivo de llevar a cabo adecuadamente las medidas de prevención y el protocolo de en caso de contagio.

El miedo es una emoción básica, instintiva, que nos impulsa a protegernos de posibles peligros. Nosotros/as, ciudadanos/as de a pie, como podemos transitar ese camino que se dibuja entre los dos extremos, cómo encontrar esos puntos intermedios entre la confianza y el miedo.

  • Es importante conocer el protocolo para poder llevarlo a cabo ajustadamente.
  • Llevar a cabo las medidas que se proponen.
  • Tener presente el tutor/a es un apoyo.
  • Ir explicando a nuestros/as hijos/as cuales son las medidas, acorde con su edad. Para ellos/as se vayan haciendo una idea concreta de qué pueden o no hacer.
  • Destacar los aspectos positivos de la incorporación al cole.
  • Escuchar cuáles son sus dudas, el hecho de expresarlas y ser escuchados/as ya es terapéutico.
  • Nuestros miedos: escribir para concretarlos poner realidad, reflexionar sobre como los he resuelto /aliviado en otras ocasiones, compartirlos con personas que nos puedan enriquecer en la mirada, identificar los recursos que tenemos (personales, familiares,….)
  • Cuando ese miedo nos impide o dificulta nuestra vida diaria (pesadillas frecuentes, no comer o dormir mal, nerviosismo, irritabilidad…) sería conveniente consultar con un psicólogo/a, psicoterapeuta  especialista en infanto-juvenil para valorar la situación y recibir pautas especializadas para ayudar a la adaptación tanto a nuestros hijo/as como a nosotros/as como padres.

Cristina Santana Marrero

Psicóloga General Sanitaria. Psicoterapeuta

 Especialista en adultos e Infanto-Juvenil