Cada persona tiene un mapa interno del amor y necesidades afectivas distintas que cambian en función de su momento vital. Cuando nos enamoramos, tenemos todo el tiempo para la pareja, compartimos alegrías y penas, disfrutamos y dialogamos buscando apoyo en situaciones del día a día así como en dificultades y desafíos que vamos encontrando. Deseamos amar y ser amados, estamos sintonizados llevando al espacio intimo de la pareja una comunicación autentica y directa.

Cuando nuestra relación se estabiliza, individualmente pasamos por momentos distintos: problemas de salud y laborales, estrés, problemas con los hij@s, padres y/o familiares, económicos, nuevos retos, etc. La necesidad de poner la energía cada uno en lo suyo, lleva a la percepción del distanciamiento del/la otro/a, perdemos la intimidad, la comunicación clara y cercana habitual, esto genera conflictos, la incomunicación , el dejar de compartir en la pareja estas dificultades y/o retos y el no apoyarse mutuamente, genera incertidumbre, desconfianza,  inquietudes, malas interpretaciones sobre lo que le pasa el/la otro/a celos, soledad y  conflictos de pareja. Es común , decir “ Ya no le importo”; “Nuestra familia ya no es lo primero”; “Creo que ya no me quiere” ; “ Esta hablando mucho con un/a compañera/o de trabajo seguro que tiene algo”; “ Prefiere hacer otras cosas que estar juntos”, etc.

La Terapia de pareja, ayuda a resolver problemas de comunicación, a ventilar estados emocionales de forma sana (soledad, rabia, frustración), a recuperar un espacio íntimo de dialogo y  a expresar los deseos  con respecto a la relación de pareja.